Día 2

29-Julio-2017



Ayer te decía que la mejor manera de “romper con los miedos” es afrontarlos. Yo tuve que hacerlo esta mañana, cuando encendí el ordenador, que me miró desafiante ante el reto que me proponía…


 

Dificultades

Escribir no siempre es divertido. A veces se suda sangre y ayer, cuando me fui a la cama, sabía que hoy sería uno de esos días en los que las gotas del preciado líquido que corre por las venas me resbalarían por la frente. Hoy tocaba enfrentarse a una escena difícil y no tenía muy claro cómo iba a hacerlo.

Y pequeños triunfos

Bueno…, acabo de cerrar Scrivener (lo tienes en Windows  y en Mac) y puedo darme por satisfecha en cuanto a la cantidad de palabras que he escrito (hoy han sido 1509) e incluso respecto a lo que he escrito: quizá una de las escenas más difíciles de lo que me aguarda en este segundo libro de la Señora Starling: la cena de Nochebuena.

Sentar a 16 personas a la mesa…

…no es nada fácil, te lo aseguro. Mi primera tarea del día ha consistido en hacerme un croquis sobre cómo sentar a los invitados de los Carnegie a su mesa. Tenía muy claro dónde situar a Alexander y Rebeca, los anfitriones: a la cabecera, of course, ¿pero y el resto?

En ficción, nada es accesorio. Todo tiene un porqué. En este segundo capítulo mi objetivo principal era presentar a los personajes, al menos a los que aún no había presentado, e ir introduciendo algunos datos sobre ellos. ¿Pero cuáles? ¿Qué convenía contar exactamente?

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No siempre tienes las cosas claras

Y eso es lo que me sucedía a mí esta mañana, que no sabía muy bien qué debía contar en esta escena.

Voy a hacer una confesión: durante julio trabajé bastante la historia sobre el papel de sucio, pero esta novela se ha presentado ante mí en plan un poco provocativo y jactancioso, como si me retara a un duelo (quizá por eso ayer salió la palabra “miedo” a relucir en el diario), y lo cierto es que me hace temblar.

No estoy sintiendo la cándida impulsividad que he experimentado en otras ocasiones cuando he empezado una novela. ¡Qué va! Esta vez te aseguro que estoy escribiendo las primeras escenas a golpe de riñón y con bastante inseguridad.

 

El mundo no se hizo para los cobardes

Pero los desafíos hay que aceptarlos… y ganarlos. Así que aquí estoy, en mi segundo día, con una escena de presentación general de personajes que no será la definitiva, estoy segura, pero que ya ha dado un paso y ha mostrado la nariz.

Queda mucho por delante y tendré tiempo y oportunidad de reescribirla e incluir en ella nuevas ideas hasta que quede redonda. De momento yo ya la he agarrado y no la suelto.

Una pequeña batalla ganada. Mañana… aguarda otra.



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