Día 13

9-Agosto-2017



1027 palabras. ¿Me voy desinflando? No sé…, pero empecé el día sin ninguna gana de escribir y al final he conseguido producir un millar de palabras. Así que no me quejo.

 




 

Las reglas de Heinlein

Conocí a este escritor y supe de sus reglas gracias a un artículo de Miguel Ángel Alonso Pulido que puedes leer aquí. Hoy me he acordado de él porque, a cuenta de mi ataque de pereza y las pocas ganas que tenía de escribir, me puse a investigar para una novela corta que se me ha ocurrido y de la que, lo confieso, he escrito 461 palabras…

Entonces recordé la segunda regla de Heinlein: «Debes acabar lo que escribes».

 

Tengo, tengo, tengo…

Estoy en medio de la segunda novela de La señora Starling. Tengo la segunda novela de Carter & West (“Quadrivium”) acabada desde hace meses y en proceso de corrección (proceso tan largo como la obra del Escorial y que me plantea una seria duda: ¿Lo terminaré alguna vez?). Tengo un libro de no ficción escrito (también en espera de repaso) para publicar en septiembre y estoy escribiendo otro.

 

¡Tengo que acabar antes de empezar!

Eso es lo que tengo que hacer… ¿Cómo ponerme a investigar para una nueva historia cuando hay tantas tareas pendientes (algunas sonrojantes, como la de “Quadrivium”)?

Así es como vino a mi memoria el artículo de Miguel Ángel sobre las reglas de Heinlein y te confesaré algo: ese recuerdo es lo que me ha obligado a sentarme ante el ordenador y escribir esas 1027 palabras de las que te hablaba al principio.

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Descárgate la mini guía

"Los 3 principales errores al escribir novela policíaca y su solución"

 

Y sin embargo…

Vale, sí, he escrito, he alcanzado el millar de palabras, he avanzado una escena… y, sin embargo, no me siento satisfecha.

Quiero pensar que todo avance es positivo, porque lo es, pero no puedo dejar de reprocharme que no hago todo lo que está en mi mano y que si quiero salir adelante en esto de la escritura no puedo permitirme zanganear, ni justificarme con excusas que no son realmente importantes.

 

Hoy, simplemente, no tenía ganas de escribir y no supe sobreponerme a la pereza. Punto. No hay más.

 

Compromiso

Hace ya tiempo que escribí un artículo titulado Cinco pasos para convertirse en escritor.

En el primero de ellos, hablaba del compromiso, y decía que la mejor forma de ser responsable y mantener lo que se promete es hacer públicas las intenciones: «Fija una fecha límite para publicar tu próxima novela y dala a conocer, de manera que te obligues a serle fiel a tus lectores».

Pues bien, eso es lo que voy a hacer ahora mismo: fijar una fecha límite para la publicación de la segunda novela de la señora Starling y sonrojarme si no cumplo mi palabra.

Aquí lo dejo escrito para que puedas reprochármelo si no cumplo con mi compromiso:

 

Publicaré la segunda novela de la señora Starling en noviembre de 2017

 

Nos vemos mañana.



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