Día 33

13-Septiembre-2017



¡Me siento exultante! 🙂 Hoy ha sido un gran día de escritura y también el día en que he comenzado a trabajar con un horario de escritor profesional (o lo que creo que es la manera más aproximada a ello, aunque la experiencia me irá enseñando, hasta hacerme dar con la clave tanto de la profesionalidad, como de lo que mejor cuadra conmigo).

 

 

El resultado no puede ser más satisfactorio: 3276 nuevas palabras y escrito casi todo el capítulo en el que se expone la resolución del caso.

Así que, sí, me siento exultante 🙂

El despertador sonó…

…y yo me hice la remolona. No voy a contarte lo contrario, porque te mentiría. Lo dejé sonar dos veces antes de decidirme a sacar los pies de la cama y restregarme los ojos, que todavía no se decidían a abrirse.

Cuando lees esos libros sobre escritores que han salido adelante gracias a su trabajo y tesón tienes una especie de subidón en el que te dices: «Yo también puedo hacerlo. Sólo tengo que trabajar como ellos y mantener la ilusión hasta que lo consiga», pero luego suena el despertador…

¡Y eso que soy una persona madrugadora per se a la que pocas veces se le pegan las sábanas!, pero, como ya he comentado en este diario alguna que otra vez, mi salud anda un poco quejumbrosa y hasta que consiga meterla en vereda (mi otra prioridad en esta etapa de mi vida), supongo que mis hábitos de toda la vida se verán un poco trastocados.

La cuestión es que empecé más tarde de lo que había previsto: con unos cuarenta minutos de retraso. Además, comencé con cierto temor, no creas…

 

La musa tiene que encontrarte trabajando

Lo dijo Picasso y yo lo he repetido por aquí no sé cuántas veces.

Como te digo, cuando abrí Scrivener esta mañana, miré la primera escena del capítulo 14 con un poco de temor. Me enfrentaba a la resolución del caso y tenía algunas dudas sobre cómo hacerlo.

Pero, como ya te he dicho otras veces, en ocasiones como ésta lo mejor es respirar hondo, taparse la nariz y tirarse al agua.

Y eso es lo que hice.

El resultado ha sido muy satisfactorio, no sólo por la estratosférica (vale, podrían haber sido más, pero no te voy a contar que también he perdido un poco el tiempo a lo largo del día) 😉 cantidad de palabras, sino porque la musa ha estado muy activa y, sobre todo, me ha encontrado trabajando cuando llegó.

Aunque aún tendré que trabajar el capítulo (of course), esta primera versión me ha salido bastante bien 🙂

Me voy contentita. Ojalá mañana vuelva igual de feliz 🙂

 

Si quieres saber cuándo publico mis novelas, suscríbete a mi lista.

 



También te puede interesar

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies