Día 34

14-Septiembre-2017



Vale, hoy no vuelvo exultante, como ayer, pero sí muy contenta. El número de palabras que he escrito está muy por debajo del que conseguí en la jornada anterior (hoy han sido 1409), pero son 1409 palabras importantísimas.

 

 

¿Por qué tan importantes? Porque he dado un buen empujón a la resolución del caso y porque he empezado a rellenar esos huecos que había dejado atrás y volvían la historia un auténtico colador.

 

Empieza tu historia por el final

¿Te acuerdas cuando te hablé de esto? Fue el Día 1. ¡Sí, el día 1! En ese primer día te dije que yo siempre aconsejaba empezar la historia para el final (en esta entrada tienes las razones de por qué lo hago) y resulta que yo espero hasta el día trigésimo cuarto para hacerlo.

Debería sonrojarme.

Pero no lo hago. Escribir una novela no consiste en seguir una fórmula matemática. A veces los trucos que te funcionan en una no te funcionan en otra. Y en este caso, la escena de la resolución (aunque una parte de ella la tenía bastante clara en mi cabeza) ha tenido que esperar hasta casi el final para que le diera vida.

 

La importancia de un sistema

Y, sí, aunque la escritura y formulación matemática tienen poco que ver, lo cierto es que cuanto más sistematizas tu manera de construir historias (aunque siempre dándole libertad a la creatividad), más eficiente te vuelves y mejores novelas escribes.

Yo empecé escribiendo novela policíaca totalmente a ciegas, con la simple guía del subconsciente (yo lo llamo Fred), que había absorbido, sin que yo me diera cuenta, infinidad de detalles de las cientos de novelas policíacas que había leído en mi vida.

Sin embargo, hasta que no empecé a estudiar cómo se escribía una novela policíaca y sistematicé el proceso, no fui capaz de creer que sería capaz de repetirlo una y otra vez para crear distintas historias.

¿Quieres empezar con buen pie tu novela policíaca?

Descárgate la mini guía

"Los 3 principales errores al escribir novela policíaca y su solución"

La clave está en la práctica

Es muy importante contar con las herramientas necesarias para crear una historia (y para eso tienes que estudiar (sí, mis talleres –ahí arriba tienes el enlace, por si te interesan– están muy currados y son el producto de todo lo que he aprendido para escribir mis novelas policíacas), pero sobre todo tienes que leer ya te lo conté aquí), y más importante todavía es experimentar y practicar mucho.

El ejercicio continuado de la escritura va a ir alimentando tu Fred personal, que cada vez se volverá más listo, más rápido y más creativo.

Hoy ha trabajado, hoy ha aprendido, hoy se ha vuelto un poco más hábil y yo mañana sacaré provecho de ello.

Pero eso te lo cuento el próximo día 😉 Mientras tanto, ¡escribe! (si eres escritor; y si eres lector, lee y lee y lee…). 😉



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