Día 35

19-Septiembre-2017



En realidad debería decir días 35, 36, 37 y 38, porque aunque llevo desde el 14 de septiembre sin aparecer por aquí, algo he escrito, aunque no lo haya reflejado en el “Diario de una escritora”.


 

La producción no es muy llamativa, la verdad:

El 15 de septiembre escribí 678 palabras

El 16, 217.

El 17, 711.

Y hoy, 18 de septiembre, han caído 874.

El total de palabras producidas durante estos cuatro días ha sido de 2480. Nada llamativo, como dije.

 

El final de una novela

¡Qué difícil es acabar una novela!

Es verdad que estos últimos días la mayor parte del tiempo de trabajo se me ha ido en ir cuadrando cositas y comprobar que todo encajaba, aunque ahora le tocará a mis lectores cero asegurarse de que, efectivamente, la historia está bien atada.

Sin embargo, y a pesar de ello, lo cierto es que no he trabajado suficiente a lo largo de las últimas jornadas: si estiraba el asunto, tardaría más en darme cuenta de los errores y en tener que arreglarlos, es decir, en tener que esforzarme

Por otra parte, esa dilación también ayudaba a retrasar el saber si la historia estaba bien construida o no. Es decir, retrasaba el miedo a descubrir los fallos.

Temores, reticencias, resistencia… Si cuando empiezas una novela todos ellos se hacen presentes, cuando te aproximas al final te acosan sin piedad.

 

Hay que afrontarlo

No queda otra. Si se quiere acabar las novelas que se empiezan, hay que afrontar todos esos obstáculos que tu propia mente te pone delante y aprender que, si uno se empeña, acaba venciéndolos

Es una lección valios. No puedo llevar un buen ritmo a lo largo de la escritura de toda la novela y dejar pasar los días cuando me acerque al final.

Una lección que espero llevar bien sabida para cuando escriba mi próxima historia.

Si quieres saber cuándo publico mis novelas, suscríbete a mi lista.

Cumpliendo plazos

Aquí dije que tendría acabado el borrador de la novela para el viernes, 22 de septiembre.

Voy a ir muy justa y todo a causa de la subtrama.

Creo que ya te he contado que la he ido apartando de mi camino, concentrada como estaba en la trama principal, la del crimen. El problema es que he llegado al final de la novela (porque sí, el crimen está resuelto) y yo sigo in albis en lo que se refiere a la subtrama.

Una idea tengo, por supuesto, y de hecho he escrito algunas escenas, pero no es una idea cristalina y, sobre todo, cerrada.

 

Mañana toca ese trabajo

Mi tarea, a primera hora, será coger un papel en blanco, un boli y trazar la dichosa subtrama, desde el principio hasta el final. Ver cómo encajan las escenas de ella que ya llevo escritas y planificar las que aún faltan y sean necesarias.

Espero también poder escribir alguna de ellas.

Sólo tengo tres días para lograr cumplir con el plazo que yo misma me fijé. Veremos si lo consigo.

Pero de eso seguiré hablando mañana.



También te puede interesar

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies