En agosto se me pasó hacer el balance mensual nº 7, correspondiente a julio (en realidad no se me pasó, lo fui dejando, dejando… En fin…) y ya estamos en septiembre, así que he decidido publicar una entrada con el balance nº 7 y nº 8, correspondientes a julio y a agosto.


Balance mensual nº 7 y 8 - Julio y agosto de 2018


Pero creo que no tengo muchas cosas que contarte. O quizá lo que no tengo son muchas ganas. Ando últimamente muy desconectada del blog y de las RR.SS. y aunque sé de la importancia de ambos, lo cierto es que vivo muy feliz sin hacerles demasiado caso.


 

Balance mensual nº 7 y 8

Julio y agosto de 2018

 

¿Soy borde?

Eso de que vivo muy feliz sin hacer caso al blog y a las RR.SS. suena un poco feo. Es como decir: «Paso de vosotros» o algo parecido… 🙁 Pero en serio que no es así. Echo de menos darme una vueltita por algunos de los blogs que sigo y de charlar un rato con la gente por las RR.SS., el problema es que se charla poco y estoy un poco saturada de eso que llaman infoxicación.

Por otra parte, creo que necesitaba esta desconexión: desenchufarse del mundo de vez en cuando es más que necesario y fácilmente comprensible por cualquiera que haya sentido antes esa necesidad.

¿Pero qué pasa cuando sigues queriendo más y más desconexión?

Así es como me siento.

En fin… vamos a lo que vamos: el resumen de los dos últimos meses recogidos en este balance nº 7 y 8.

 

Balance de julio

El séptimo mes del año fue un mes muy pobre a efectos de escritura, con sólo  7.372 palabras escritas y todas ellas para mi nuevo proyecto cozy-humorístico cuyo protagonista he llamado Crispin.

Pese a la escasa productividad, no voy a abofetearme. Julio fue un mes dedicado a corregir la biografía novelada de Jean-Claude Romand que la editorial Sekotia sacará a lo largo de septiembre, pero sobre todo especialmente dedicado a desconectar de la Starling y de Carter & West con ese nuevo personaje que me he sacado no sé de dónde. Tenía muy claro que la escritura en serio, la de la señora Starling 3, cuyo título provisional pero con grandes posibilidades de ser el elegido es Crimen imprevisto, empezaría en agosto.

 

Balance de agosto

Y lo hizo. Comencé la reescritura de la Starling 3 (¡por tercera vez!) el 1 de agosto. Con una nueva planificación, con muchísimos cambios importantes que harán de ella una historia muy diferente al producto final obtenido tras la primera escritura y reescritura. Gran parte de los personajes son aprovechables como también lo son algunas escenas (aunque modificadas) de la versión antigua.

El mes de agosto no ha ido mal, pero desde luego tampoco puedo decir que haya ido genial. He escrito 23.308 palabras a las que se añaden las de algunas escenas que he podido tunear y que hacen un total de casi 28.000 palabras.

Debería estar bastante contenta…, pero para ser franca: no lo estoy.

 

¿Qué demontres me pasa con la Starling 3?

Empiezo a pensar que es sólo una condenada obsesión. Estoy convencida de que la novela no vale y no hay quien me saque de ahí, pese a los cambios brutales que he hecho en la nueva planificación. Es una barrera psicológica o algo de ese tipo, porque no le encuentro otra explicación.

Hace un par de días me senté a charlar conmigo misma un rato. Había estado repasando los 3 primeros capítulos y fui desgranando mentalmente escena por escena. Todas ellas eran necesarias. En todas se aporta algo imprescindible para la historia. Bueno, quizá las escenas en las que entra en la novela Anne no sean especialmente importantes para el desarrollo del caso, pero creo que sí lo son para la historia. No sólo es la protagonista es que además esas escenas me permiten fijar el tono humorístico de la serie.

Y, sin embargo…, jo, qué martirio, de verdad, sigo sin estar convencida. Estoy empezando a pensar que lo único que hago es remolonear. Al mismo tiempo, cuando estudio la historia, veo que estoy clavando el desarrollo tal y como la teoría dice que hay que hacer (y eso sin hacerlo adrede. Debe de ser porque ya le voy cogiendo el tranquillo y hay como una especie de voz interior que me dice cuándo tiene que aparecer tal cosa y cuándo tal otra), pero yo sigo con un pedazo de duda brutal que me tiene agobiadísima.

 

Conclusión

Como conclusión a este balance nº 7 y 8, basta decir que Julio fue un mes poco productivo en lo que se refiere al número de palabras escritas. Agosto ha ido un poco mejor (aunque por debajo de mis expectativas). Con ninguno de los dos meses me siento satisfecha. Es probable que me esté enfrentando a un periodo de bloqueo o de insatisfacción permanente, no sé…, pero sí hay algo bueno en todo ello: no me está ganando la pelea. Aunque lenta y con millones de dudas, continúo adelante. Es una buena cosa, porque esto hace costra y enseña mucho. Así que me voy de este doble balance con ánimo. Puede que septiembre sea otro mes poco productivo (no lo sé, te lo contaré en el próximo balance), pero sigo en la lona, dando puñetazos y levantándome cada vez que me caigo.



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