¿Qué harías si un hombre que puede acabar en la silla eléctrica te pide ayuda para demuestres su inocencia? Esta pregunta es el punto de partida de Crimen imprevisto, la tercera entrega de la señora Starling que llega hoy a manos de los lectores.


Crimen imprevisto señora Starling 3


La novela comienza con una resolución del gran jurado, que ha decidido por unanimidad que no existen pruebas suficientes para llevar ante el juez a Drew Peterson, un policía acusado de haber asesinado a su mujer. Sin embargo, su suegro, Benjamin Savio, no está dispuesto a dejar escapar al que cree asesino de su hija, y Peterson acabará encarcelado por otro crimen que asegura no haber cometido.


 

Crimen imprevisto

 

¿Dónde nace la idea para Crimen imprevisto?

La idea nace en mi cabeza, obviamente, que un día se dedica a plantearse una pregunta: ¿hasta dónde estaría dispuesto a llegar un padre, que cree conocer al asesino de su hija, para que se haga justicia? ¿Son válidos todos los métodos para demostrar su culpabilidad? ¿Incluso el de cometer un crimen y cargarlo a las espaldas de un inocente? Aunque… ¿de verdad lo es?

La idea originaria dio lugar a tal rosario de preguntas que me dije que podía hacer una buena historia a partir de ellas. Así nació Crimen imprevisto, que se desarrolla a principios del año 1979.

 

Anne y Crawford

La última vez que los habíamos visto juntos estaban en una mansión, en los Hamptons, resolviendo un crimen de navidad. A lo largo de la Nochebuena y del día de Navidad de 1978, Anne y Crawford se dedicarán a intentar desentrañar el misterio que ha planteado la muerte de Mason Bailey. Entremedias, nace una subtrama de semiespionaje que (ya te lo avanzo) tendrá bastante peso en la serie.

Cuando acaba Muerte en los Hamptons, vemos a Crawford en el aeropuerto de Nueva York observando cómo el avión en el que viajan los Starling se aleja rumbo a Inglaterra.

El futuro para ambos es incierto. ¿Volverán a verse? Crawford tiene una razón para seguirle la pista a Anne (y no me refiero al interés meramente romántico que parece estar naciendo en él). ¿Pero y ella? La respuesta, una vez más, la tiene el Universo.

 

Anne recibe una carta

Rikers Island fue, durante mucho tiempo, la prisión más dura y temible de los Estados Unidos, y no sólo por los reclusos que se encontraban en ella, sino también por el propio personal que trabajaba en su interior.


Crimen imprevisto señora Starling 3


Situada en el East River, entre los distritos de Queens y el Bronx, se cuenta que en los años 60 Dali, que había sido invitado a dar una conferencia en la prisión, sintió temor por la visita y excusó su presencia alegando un resfriado. A cambio del plantón, obsequió a Rikers Island con un boceto de Cristo crucificado, que por cierto fue robado años después.

El día que libra en la universidad, Anne recibe en su apartamento de Manhattan una carta procedente de Rikers Island en la que se le insta a entrevistarse con un preso durante las horas de visita. Un preso que dice ser inocente del crimen del que se le acusa…

 

Y el Universo vuelve a unirlos

¿Alguien dudaría a estas alturas de que Anne se lanzará a la piscina sin mirar antes si hay agua? Si eres lector de la serie ya sabes que por supuesto lo hará. Y así es como nuestra señora Starling se adentra en una nueva aventura a espaldas de su marido y de Crawford, por supuesto, aunque para ello el Universo también tiene preparado un ardid (que espero, por cierto, que te haga reír un rato). Crimen imprevisto acaba de comenzar.

 

Ya sabéis que en mis novelas, además de proponer un crimen al lector e invitarle a que lo resuelva, me gusta añadir toques de humor y romanticismo que hacen de la Sra. Starling y también de Carter & West un tipo de historias detectivescas con ese plus que parece gustar bastante. Pero también me encanta bromear con el lector. Y en esta ocasión no iba a ser menos…

 

Lo que el Universo ha unido que no lo separe… ¿una apuesta?

En Crimen imprevisto encontraréis situaciones absurdas (y bastante cómicas) que son las cosas (de ahí viene parte del nombre de la serie) de Anne Starling, pero también habrá celos, amores que cada vez cuesta más dominar, broncas históricas, descubrimientos de misterios que hasta entonces permanecían ocultos y… una apuesta.

Crawford cree que Perterson es culpable; Anne, que es inocente. Y está tan convencida de que tiene razón que le propone un trato: si ella gana, Crawford no volverá a protestar por los líos en los que se mete. Si gana él, Anne abandonará cualquier futura propuesta para investigar un nuevo caso.

Desde aquí te traslado a ti la apuesta: ¿quién crees que ganará? No seas tramposo y no vengas a contestar cuando ya hayas leído la novela. Mójate por uno de los dos. Dime cuál es el nombre de tu vencedor y luego… sumérgete en la lectura de Crimen imprevisto.  ¡Ojalá la disfrutes! Tu placer es mi felicidad.

Te espero en los comentarios.

Ah, y, por favor, si no te importa mucho, déjame una reseña en Amazon 😉 ¡Gracias! 🙂



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