Enero ha sido un mes lector promedio con 10 títulos y 10 euros (aunque este año no participo en el Tarro-Libro) para mi bote que gastaré en libros de la Editorial d’Época cuando haya reunido suficientes. Las lecturas de este primer mes del año han sido bastante variadas tanto en cuanto a géneros y autores como en cuanto a calidad. Te las muestro ahí abajo 🙂 ¿Me acompañas?






Mis lecturas de enero 2019


El juego del escondite, de Patricia Higsmith

Mis lecturas de enero 2019 - El juego del escondite, de Patricia HighsmithTítulo entretenidillo, pero no mucho más. La novela me ha decepcionado un  poco entre otras cosas porque pensé que iba a ser policíaca y no lo es, así que ya así, de principio, me tocó un poco las narices. En segundo lugar, eso de jugar con personajes ilógicos que se comportan de una manera absolutamente absurda me desconcierta y me deja mal rollo, pero es que, además, en cierto modo ese “jueguecito” ya lo utilizó en otra de sus novela, Crímenes imaginarios (aunque esta es muchíiiiiiisimo mejor) y me ha parecido un poco repetitivo, casi una tomadura de pelo. No sé…, o Patricia Highsmith tenía problemas psicológicos, o era un genio de la psicología aplicada al personaje literario o yo soy más simple que el mecanismo de un chupete y sus juegos absurdos me dejan KO.
 
 

La conciencia del asesino, de Gorka Eceoloza Zabalza

Mis lecturas de enero 2019 - La conciencia del asesino - Gorka Eceolaza ZabalzaUn título que gané en un sorteo que hizo Laky en su blog. Se trata de un thriller policíaco que tiene lugar en Navarra, en la época actual, con un personaje protagonista curioso por lo fuera de lugar que está: un policía sevillano en mitad de una tormenta de nieve terrible y rodeado de personajes cuya idiosincrasia no comprende, situación que da lugar a que el autor se recree en un humor negro muy bien traído. En la novela hay un poco de todo: la tormenta, que casi funciona como un personaje más, la atmósfera cerrada y claustrofóbica, un asesino (¿o dos?) que no para de matar, cierto elemento humorístico, como ya te dije, y… No te cuento más de ella aquí porque ya lo hice en su momento en esta reseña.
 
 

Lejos del mundanal ruido, de Thomas Hardy

Mis lecturas de enero 2019 - Lejos del mundanal ruido - Thomas Hardy en Ana BoloxUn clásico que disfrutarás, si te gusta lo British y la época. Conocí a Hardy en la carrera, cuando hube de leer Tess, la de los D’Uberville, de la que no podría contarte nada, pese a que la he leído años después de nuevo. No había vuelto a catar al escritor inglés desde entonces hasta el pasado diciembre, cuando me encontré con una reseña de Tabuyo sobre la novela Conciudadanos, también de este autor. Enlazadas a esta reseña estaban otros títulos de Hardy, como Lejos del mundanal ruido, que por supuesto me anoté como lectura futura. Tuve la suerte de encontrarla en Kindle Unlimited poco después y me la bajé. Mis impresiones respecto a esta novela las he contado aquí, por si quieres echarle un vistacillo. Con Hardy he retomado la lectura de los clásicos, que tenía abandonada desde hace muchísimo tiempo, y no me arrepiento nada. Me han encantado estas dos novelas, como también he disfrutado mucho los otros títulos clásicos que he leído últimamente y de los que te hablaré más adelante.


 

El resplandor, de Stephen King

Mis lecturas de enero 2019 - El resplandorNo soy nada, nada, pero nada, nada de libros de terror. Me los prohibí (tanto literatura como cine) después de ver una serie El misterio de Salem’s Lot (precisamente basada en una novela de Stephen King). Pasé tanto miedo que me dije: «¡Nunca más!». Y lo he cumplido. Jamás he vuelto a ver un película de miedo y en cuanto a literatura, sólo he leído terror cuando me han asegurado que el ídem (el terror) no era tanto. Me animé a leer El resplandor cuando decidí participar en el Reto genérico que proponía Laky en su blog. Es verdad que podía haber cambiado este título por un comodín (una lectura de más de 600 páginas), pero resulta que había heredado esta novela de la biblioteca de mi madre (por cierto que en su versión aún lleva el primer título con que se la conoció en España: Insólito esplendor) y quise darle una oportunidad, no tanto para probar mi valor como para matar dos pájaros de un tiro: con la misma historia avanzaba un título en el reto de Laky y otro en mi propio reto: 12 libros pendientes en 2019. Al final no he pasado tanto miedo y la novela me ha gustado.


 

El asesinato de mi tía, de Richard Hull

Mis lecturas de enero - 2019 - El asesinato de mi tía - Richard Hull en Ana BoloxVi esta novela hace muchos meses en Kindle Unlimited y en cuanto la descubrí no dudé en bajármela. Sin embargo, la he tenido olvidada en el Kindle durante tanto tiempo que ya casi me pasa desapercibida. La redescubrí un día que estaba haciendo limpieza en mi libro electrónico y me dije que ya iba siendo hora de ponerse con ella. Lo cierto es que esperaba que El asesinato de mi tía fuera algo diferente…, pero con ello no quiero decir que no me haya gustado. Es sólo que no es el tipo de novela que esperaba. Tiene unos personajes muy bien trazados, con los que empatizas y a los que detestas según sopla el viento que el autor quiere darle a la historia y a los propios personajes. La tía, que en principio parece un ser odioso (porque se nos presenta a través de los ojos del sobrino) no lo es tanto… (ejem, ejem) y este, que siempre aparece a través de su propia mirada (excepto en la última parte de la novela) no puede evitar, pese a la bodad de esa mirada subjetiva, que acabemos, como decía antes, por detestarlo. Muy curioso, por cierto, el título de la novela, de la que te cuento más en esta reseña, por si te ape echarle un ojo.


 

La apelación, de John Grisham

Mis lecturas de enero 2019 - La apelación - John GrishamMe ha gustado mucho esta novela de John Grisham, pero mucho, mucho (por cierto que, pequeño inciso, el otro día vi un tuit en el que alguien contaba algo del autor y ponía una foto suya, y me pareció un tío muy guapo). Y ahora, volviendo a la historia: a partir de unos residuos contaminates vertidos por una empresa química que dan lugar a decenas de casos de cáncer, Grisham monta una novela alucinante, con un montón de personajes magníficamente creados y el universo que componen entre todos ellos, cada cual con la aportacion de su mundo particular, y los intereses que tienen respecto al argumento que sustenta la novela. Me ha encantado. He disfrutado la historia no sólo como lectora, sino que como escritora he alucinado con la habilidad que tiene John Grisham para montar una novela tan compleja, con tanto personaje y que todo cuadre tan bien y resulte tan verosímil. La única decepción… el final. El mundo ya es bastante amargo como para que (atención, spoiler) los malos también ganen en la ficción.


 

El signo del miedo, de Margery Allingham

Mis lecturas de enero 2019 - El signo del miedo, de Margery AllinghamSiento tener que decir esto, pero la novela me ha resultado decepcionante. Los que me seguís en el blog sabréis que he ido acumulando los euros de los sucesivos Tarro-Libro en los que he participado con un objetivo muy claro: gastarme todo el dinero en títulos de la Editorial Impedimenta, y uno de ellos era otro título de esta autora que había visto en su catálogo: Más trabajo para el enterrador, pero como ya tenía El signo del miedo, decidí, of course, empezar con este título. El resultado, como os contaba ahí arriba: decepcionante. No he logrado entrar en la novela ni un sólo segundo, ni una  página, ni un párrafo, ni una línea. Quizá ahí está el problema, que mi mente ha divagado a base de bien mientras leía (de hecho poco os podría contar de la historia. No sabría ponerla en pie), pero el problema no es mío, sino de la autora que no ha sabido echarme la lazada ni siquiera un poquito hasta que me tuviera en sus redes. El libro me ha aburrido mortalmente y ahora tengo serias dudas en si darle otra oportunidad a la autora. Según cuenta Impedimenta acerca de ella en el propio volumen, Margery Allingham fue muy admirada por Agatha Christie y Dorothy L. Sayers, pero a mí no me ha conquistado en absoluto y no sé si repetir experiencia con Más trabajo para el enterrador y su protagonista, Albert Campion, un personaje que ha pasado por mi vida sin pena ni gloria.


 

El parque Gorki, de Martin Cruz Smith

Mis lecturas de enero 2019 - El parque Gorkien 2019 - El parque GorkiEsta es una novela que heredé de mi madre y que tenía en la lista de libros pendientes, así que es uno de los títulos cuya lectura se va directa a mi reto de libros pendientes para este año. De Martin Cruz Smith ya había leído Estrella polar, que fue una novela que me gustó, en parte por el lugar donde se desarrolla, un buque factoría soviético en el que tiene lugar un asesinato que Arkay Renko recibe la orden de investigar, y en parte por la historia en sí. Me gustó entonces el personaje y me ha gustado también en El parque Gorki porque, pese a que es un hombre infeliz, un tanto amargado y que muy bien prodría representar el estereotipo de detective desengañado y cínico, Renko no es así, para mi fortuna, porque detesto a ese tipo de personajes. La novela se lee bien, aunque ha habido un par de ocasiones en que se ha puesto un poquito cuesta arriba, pero nada llamativo. La trama es interesante, está bien construida, hay un buen elenco de personajes, tenemos a la KGB metiendo la nariz en el asunto y dejando tras ella su rastro de miedo. Tenemos también un fleco norteamericano muy involucrado en la trama pero que, paradójicamente, no tiene nada que ver con el espionaje, a pesar de que nos encontramos en una época en la que eso sería precisamente lo que se esperaría en una novela como esta. Pues no, la cosa es mucho más singular. Me ha gustado y me lo he pasado bien leyendo El parque Gorki.


 

La inquilina de Wildfell Hall, de Anne Brontë

Mis lecturas de enero 2019 - La inquilina de Wildfell Hall - Anne BrontëEste libro es el segundo de los clásicos que caen para el reto Cabalgando entre clásicos. Como en el caso de Lejos del mundanal ruido (del que te hablé un poco más arriba), me decidí a leer esta novela gracias a que Tabuyo la mencionó. Me apetecía probar la literatura de Anne Brotë, que era la única de las hermanas que no había leído y esta era una ocasión tan buena como cualquier otra para hacerlo, y ha sido una buena experiencia: he disfrutado la novela. La Inquilina de Wildfell Hall tiene el encanto Brontë, aunque creo que no llega al nivel de Jane Eyre ni de Cumbres borrascosas. La señora Graham, una viuda joven con un niño de pocos años, se refugia en Wildfell Hall, una casa demasiado grande para ellos y poco apropiada. Pronto, la viuda se convierte en la comidilla del vecindario, que comienza a sospechar que procede de un pasado no muy limpio, al tiempo que un hacendado del lugar se enamora de ella. A través de las cartas que este joven enamorado dirige a un amigo, iremos descubriendo la vida secreta de Helen Graham. Me gusta volver a estos clásicos de vez en cuando. Me retrotraen a mi adolescencia, una época que, a mi edad, se añora con nostalgia.


 

Si quieres ver cómo van mis retos por ahora, te dejo aquí los enlaces:

 



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